Sabiduría
culinaria, costumbres de los abuelos y regreso al hogar inspiran estos
recuerdos. “Benignísimo Dios de infinita caridad….el Verbo Eterno se halla a
punto de tomar su naturaleza creada en la Casa de Nazaret.” son las palabras de
la Novena que sigo recordando sin entender.
Trabalenguas
que recitaban los adultos en diciembre justo antes de la llegada del Niño Dios.
Nunca los comprendí pero tampoco me preocupaba porque lo importante de esas
noches en la fría Bogotá era estar con toda la parentela y celebrar una Popayán
que había conocido a través de mis abuelos.
En
la casa del tío Luis Carlos Zambrano (Güino), se reunía el clan Paredes Olano.
Un momento que yo esperaba durante todo el año porque se mezclaban las
tradiciones católicas del rezo con los relatos anecdóticos de los próceres de
la patria como mi general Mosquera o el poeta Valencia.
Empezaban
las celebraciones de la Novena armando el pesebre. Tarea de la que se
encargaban los niños pero solamente de los animales y el paisaje. Los
personajes protagónicos, José, María y los Reyes Magos, le tocaban a una de las
tías o incluso a mi abuela Lola. La razón: delicadas estatuillas de trapo.
Una
tradición payanesa, con una multitud de personajes comprados a su misma
creadora Doña Emérita Malo y centro de toda la admiración de los asistentes a
la Novena.
Hoy entiendo la
angustia de los mayores con la torpeza de las manos de los jóvenes, ya que cada
una de ellas es una pieza única, una verdadera obra artesanal. Delicados
rostros e impecables vestimentas de seda, gaza y tul calzando diminutas
alpargatas. Las más imponentes para mi eran los militares a caballo, una banda
de músicos y un diablo rojo. En efecto, una interpretación particular del
nacimiento de Jesús, pero la política no podía ser ajena a la noble tradición
de la ciudad blanca.
Después de leídas
las “Consideraciones” las cuales insisto, superaban mi vocabulario y
entendimiento por ser una niña de siete u ocho años, llegaba el momento de
cenar.
Sin duda, las
viandas preparadas para el 24 eran las más exquisitas. Empezábamos con
empanadas de pipián y ají de maní. Después pavo, encurtido, ensalada de papa
con apio y zanahoria. Y culminaba el festejo con la aparición de una suculenta
bandeja de NocheBuena. Un postre fuera de todo concurso culinario: doradas
rosquillas y buñuelos, hojaldre crocante, almíbar al punto, manjarblanco, limón
y papayuelas en conserva. Una bomba de dulce que producía más que
hiperactividad en los menores de edad.
Pero esas no eran
las angustias de la época. Lo que queríamos todos era compartir. Eso incluía
cantar destemplados los villancicos con adultos que tenían en una mano un
cigarrillo sin filtro y en la otra un volador. En efecto, tal vez tenían menos
consciencia del peligro que implicaba tal malabarismo pero dedicaban mucho más
tiempo para disfrutar esas fechas con sus hijos y nietos.
La Novena de mi
nostalgia tiene olor a musgo, ovejas de algodón, el ritmo de maraca de “A la
Nanita Nana”, chirimías, pólvora, zapatos recién lustrados, regalos, los
llantos a la Popayán que fue, sabor a brevas y a familia. Y si al escribir
estos recuerdos lejos de Colombia vuelvo a sonreír sacando la Novena de un
cajón, me pregunto cuáles serán las tradiciones que le heredaremos a mi sobrina
Laura de tres años. La generación que nació en Popayán ya no está con nosotros
y la distancia geográfica de los familiares entristece a los mayores.
María Camila
Morales Paredes (Bogotá, 1972)
Editora
del blog de noticias: www.latinoamericahoyblog.com.
Vive actualmente en Washington D.C. Estudió Ciencia Política en París. Fue
durante trece años la corresponsal de El Tiempo en Francia y trabajó seis años
para Radio Francia Internacional (RFI).
La
Novena de Aguinaldos permite, no solamente que la tradición religiosa perdure
en Colombia. Como añora María Camila Morales, la fe decembrina se acompaña con
un homenaje a la sabiduría culinaria de los antepasados, a las costumbres de
los abuelos e incluso es un momento para que un gran número de compatriotas
vuelvan al hogar.
Fuente: http://www.eltiempo.com/colombia/notasfantasmas/especial-de-navidad-la-navidad-a-la-colombiana-de-maria-camila-morales-en-popayan-_12470690-4
No hay comentarios.:
Publicar un comentario